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Manejo del sangrado en pacientes tratados con nuevos anticoagulantes orales

review

 

A estas alturas no dudamos de las ventajas farmacocinéticas de los nuevos anticoagulantes orales que hacen innecesario un control periódico del efecto del fármaco, a diferencia del acenocumarol y el INR, tanto si se trata de inhibidores de la trombina (dabigatran) o del factor Xa (rivaroxaban).

Pero es precisamente la falta de una monitorización específica así como de un reversor también específico lo que puede complicar el mantenimiento de la hemostasia durante la cirugía.

En un post anterior nos hicimos eco del ensayo clínico de Erenberg y cols en la que utilizaban Concentrado de Complejo Protrombínico (CCP) para revertir el efecto de rivaroxaban y dabigatran en voluntarios sanos. Y ahora toca comentar un reciente artículo publicado en European Heart Journal (Febrero 2013) donde ofrecen un guía muy práctica sobre cómo actuar ante el paciente sangrante en tratamiento con los nuevos anticoagulantes.

 

MONITORIZACION

 

En la actualidad no disponemos de una prueba cuantitativa que nos permita monitorizar el efecto de dabigatran o rivaroxaban, pero sí que nos podrá orientar, al menos desde un punto de vista cualitativo, el tiempo de protrombina en el caso del rivaroxaban, y el TTPa en el caso del dabigatran.

Un alargamiento del  tiempo de protrombina para el rivaroxabán (Xarelto®) o del TTPa para dabigatrán (Pradaxa®) indica dosis altas de anticoagulante en sangre pero un valor normal no excluye la presencia de fármaco activo.

¿Cómo evaluaremos entonces la hemostasia previa a la cirugía? Pues siempre referido al TIEMPO, esto es, a la última administración de rivaroxaban, de manera que respetando los intervalos de seguridad tras la suspensión del fármaco, podremos proceder a la cirugía y la anestesia de una manera segura.

Intervalos de seguridad: desde la última dosis

  • 24 horas en cirugía con riesgo de sangrado estándar y función renal normal

  • 2-6 días en función renal alterada y/o cirugía de alto riesgo de sangrado (cirugía cardiaca, neurocirugía, anestesia espinal

Por tanto, lo primero es historiar al paciente y averiguar si está siendo tratado con alguno de estos nuevos anticoagulantes orales y cuándo fue la última dosis. Un test de coagulación alterado (tiempo de protrombina o TTPa) puede indicar dosis altas de fármaco en plasma, mientras que valores normales orientan hacia niveles muy bajos en sangre. En cualquier caso y de forma parecida al manejo perioperatorio de las heparinas de bajo peso molecular para profilaxis de la trombosis venosa profunda que tampoco afectan el estudio de coagulación, es necesario respetar en período de seguridad.

 

REVERSION DEL EFECTO ANTICOAGULANTE

 

Concentrado de Complejo Protrombínico: a pesar de no haber evidencia clínica que avale su utilización, parece razonable la administración de CCP a dosis de 50 UI/kg para pacientes con hemorragias con riesgo vital. Por ahora solo disponemos del ensayo de Erenberg en voluntarios sanos, y de estudios experimentales en animales. Sin embargo, ningún dato avala la utilización de plasma fresco congelado para tratar la hemorragia de pacientes tratados con los nuevos anticoagulantes orales.

Factor VII recombinante activado: su papel como agente prohemostático no está claro en estas situaciones al no disponer de estudios en humanos. Hay que tener también en cuenta su posible papel en la generación de eventos tromboembólicos arteriales cuando su indicación está fuera de la hemofilia.

Carbón activado: en un modelo in vitro se ha demostrado absorción de la mayor parte del dabigatran. Podría ser interesante su utilización para reducir la ingesta reciente del fármaco.

Hemodiálisis: puede ser considerada tanto para la retirada de dabigatran como en los casos de pacientes con insuficiencia renal.

Otros: se puede considerar la desmopresina o agentes antifibrinolíticos como tranexámico o ácido e-aminocaproico.

 

ESTRATEGIA PARA EL MANEJO DE PACIENTES CON SANGRADO ACTIVO

 

Valoración inicial, que incide en cuatro puntos fundamentales:

  • estabilidad hemodinámica
  • localizar el sitio de la hemorragia
  • tiempo desde la última dosis
  • función renal

2º Estratificación del riesgo del sangrado

  • Sangrado menor

Se indican medidas hemostáticas locales. La posible suspensión del anticoagulantes se efectuará valorando el riesgo de     hemorragia/trombosis.

  • Sangrado moderado

Suspensión del anticoagulante, compresión mecánica local además de las medidas generales de reposición de volumen y hemoderivados si precisa.

  • Sangrado con riesgo vital

Concentrado de Complejo Protrombínico a dosis de 50 UI/kg

En el caso de dabigatran se puede considerar carbón activado si la ingesta ha sido en las 2 horas previas, o la hemodiálisis si está disponible.

También se puede administrar desmopresina y/o agentes antifibrinolíticos.

 

 

LECTURA RECOMENDADA

Siegal DM and Crowther MA. Acute management of bleeding in patients on novel oral anticoagulants. European Heart Journal, 2013; 34:489-500.

 

Respuestas Minitest # 20: Accesos Venosos Centrales

1º El mejor método para la desinfección de la piel previo a la colocación de una vía central es:

 

  1. Povidona iodada.
  2. Clorhexidina.
  3. Alcohol.
  4. Clorhexidina con alcohol.

 

Respuesta: 4) Clorhexidina con alcohol.

 

Hay acuerdo para recomendar la clorhexidina con alcohol como agente antiséptico y, además , tanto en niños de 2 a 16 años como en menores de 2 años.

 

 

 

2º Para evitar la infección de un catéter venoso central de manera rutinaria debemos:

 

  1. Evitar si es posible el acceso femoral.
  2. Utilizar catéteres que contengan agentes antimicrobianos.
  3. Realizar profilaxis antibiótica.
  4. Todo lo anterior es verdadero.

 

Respuesta: 1) Evitar si es posible el acceso femoral.

 

Hay acuerdo para evitar el acceso femoral para reducir el riesgo de infección, mientras que la utilización de catéteres que contienen agentes antimicrobianos o la realización de profilaxis antibiótica no se aconseja de rutina.

 

 

 

 

3º El acceso a la vena yugular interna:

 

  1. Es la que menos se infecta.
  1. Se asocia a menos lesiones vasculares.
  2. Se debe hacer siempre con control ecográfico.
  3. Todo lo anterior es correcto.

 

Respuesta: 2) Se asocia a menos lesiones vasculares.

 

Hay evidencia de que el acceso venoso central a través de la vena yugular interna es la preferida para minimizar el riesgo de trauma vascular. En condiciones de cirugía programada se recomienda la técnica con control ecográfico.

 

 

4º El acceso a la vena subclavia:

 

  1. Es la que menos se infecta.
  2. Se asocia a menos lesiones vasculares.
  3. La recomendación del control ecográfico es incluso superior al acceso por vena yugular.
  4. Todo lo anterior es falso.

 

 

Respuesta 4) Todo lo anterior es falso.

 

No hay acuerdo sobre si es el acceso venoso yugular o subclavio el que se asocia a un menor número de complicaciones infecciosas. Tampoco hay acuerdo en la recomendación del uso de la ecografía, a diferencia del acceso yugular o femoral.

 

 

5º En la utilización de la ecografía en la canalización de la vena yugular es falso que:

 

  1. Aumenta la tasa de punciones al primer intento.
  2. Aumenta el tiempo empleado en la técnica.
  3. Aumenta la tasa de canalizaciones con éxito.
  4. Confirma la colocación intravascular de la guía.

 

Respuesta: 2) Aumenta el tiempo empleado en la técnica.

 

La punción de la vena yugular interna guiada por ecografía en tiempo real tiene un mayor número de éxitos al primer intento, reduce el tiempo empleado en la técnica, aumenta la tasa de canulaciones y disminuye la tasa de punciones arteriales.

 

Do the Harlem Shake!

Ignoro la razón por la que algunas tonterías se viralizan y otras no, pero lo que suelen tener en común siempre es la música y el baile. Está claro que nuestro paleocerebelo está aún impregnado de danzas y costumbres tribales de las que youtube puede dar buena cuenta. La última moda viral se llama Harlem Shake, se trata de un baile de 30 segundos bajo un fragmento musical con un único estribillo que reza «Con lo terroristas» obra de un músico electrónico. La «performance» consiste en un individuo  bailando estrambóticamente al tiempo que los que le rodean lo ignoran siempre con la citada música de fondo, a los 15 segundos y tras un efecto de video tipo flash foward los que le circundan se unen a el convenientemente disfrazados. Por supuesto se ha desatado una desenfrenada competición en los diferentes gremios, uno de los más activos es el nuestro y aquí os dejamos varios ejemplos. Aún no hay ninguno español en el ámbito médico así que si queréis dejar testimonio aún estáis a tiempo que todavía los canales de distribución habitual de este tipo de chorradas (léase los Telediarios) aún no se han percatado.

P.D: Visualizadlo con precaución, la música se pega al cerebro más que un caramelo de toffee a las muelas.

Error en reproductor de Youtube: falta el identificador del video
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Minitest # 20: Accesos Venosos Centrales

 

 

Coincidiendo con  la reciente guía de práctica clínica sobre el tema os proponemos un nuevo minitest para poneros a prueba con cinco sencillas preguntas de respuesta múltiple. Ánimo y gracias por participar. Recordad que las respuestas razonadas se publicarán más adelante y estarán disponibles para los usuarios registrados de la página.

 

1º El mejor método para la desinfección de la piel previo a la colocación de una vía central es:

 

  1. Povidona iodada.
  2. Clorhexidina.
  3. Alcohol.
  4. Clorhexidina con alcohol.

 

2º Para evitar la infección de un catéter venoso central de manera rutinaria debemos:

 

  1. Evitar si es posible el acceso femoral.
  2. Utilizar catéteres que contengan agentes antimicrobianos.
  3. Realizar profilaxis antibiótica.
  4. Todo lo anterior es verdadero.

 

3º El acceso a la vena yugular interna:

 

  1. Es la que menos se infecta.
  2. Se asocia a menos lesiones vasculares.
  3. Se debe hacer siempre con control ecográfico.
  4. Todo lo anterior es correcto.

 

4º El acceso a la vena subclavia:

 

  1. Es la que menos se infecta.
  2. Se asocia a menos lesiones vasculares.
  3. La recomendación del control ecográfico es incluso superior al acceso por vena yugular.
  4. Todo lo anterior es falso.

 

5º En la utilización de la ecografía en la canalización de la vena yugular es falso que:

 

  1. Aumenta la tasa de punciones al primer intento.
  2. Aumenta el tiempo empleado en la técnica.
  3. Aumenta la tasa de canalizaciones con éxito.
  4. Confirma la colocación intravascular de la guía.

 

 

 

Estadísticas MiniTest #19: Anemia

Como es habitual os ofrecemos los porcentajes de acierto de los participantes en el minitest anterior sobre anemia. Daros las gracias por la participación y animaros a seguir contestando el próximo que versará sobre las Vías Centrales.

Guía clínica de neuroanestesiología en cirugía de fosa posterior

 

A modo de introducción, el pasado Presidente de la Sociedad de Neuroanestesia de Gran Bretaña e Irlanda, Mike Nathanson, ha escrito un editorial en un suplemento de la Revista Española de Anestesiología y Reanimación que trata sobre las guías clínicas en neuroanestesia, su utilidad, forma de confeccionarlas e interpretación.

 

Tras el editorial, dos originales componen el Suplemento  de la REDAR de Noviembre de 2012; por un lado, las Consideraciones preoperatorias y manejo neuroanestesiológico intraoperatorio y, por otro, la conducta postoperatoria. Aunque fue publicado en Noviembre de 2012, ha sido recientemente cuando está disponible en formato electrónico.

 

Consideraciones preoperatorias y manejo neuroanestesiológico intraoperatorio.

A modo de resumen, lo fundamental:

 

Valoración preoperatoria

Los pacientes identificados con vía aérea difícil se planifican para intubación endotraqueal con paciente despierto. (Recomendación 1B). El síndrome de Klippel-Feil (implantación baja del pelo de la nuca, cuello corto y limitación de la movilidad del cuello) merece especial atención.

 

Hay una recomendación de despistaje de foramen oval permeable en los pacientes candidatos a cirugía de fosa posterior, sobre todo en la posición sentada (grado 1B).

 

Interesante es la recomendación de la colocación del paciente, elección que debe ser una decisión consensuada entre neurocirujano y neuroanestesiólogo según las necesidades y características del paciente.

 

En el período intraoperatorio, es interesante conocer lo que se ha denominado “test de tolerancia a la posición”, que consiste en mantener al paciente despierto en la posición en que va a ser intervenido durante 5-10 minutos mientras se monitoriza la aparición de parestesias, dolor cervical o vértigo.

Otra actuación concreta es la prevención de la respuesta simpática que provoca la colocación de los pinchos del craneostato (grado 1B), o la utilización de anestesia local para disminuir los requerimientos analgésicos (grado 1A).

En cuanto al mantenimiento anestésico, no hay una técnica, inhalatoria o intravenosa que haya demostrado superioridad, por lo que se aconseja individualizar la técnica (grado 1B).

 

Consideraciones y conducta neuroanestesiológica postoperatoria.

Neumoencéfalo.

 

 

La localización más frecuente del neumoencéfalo en posición sentada es subdural supratentorial (signo “Monte Fuji”) donde el neumoencéfalo produce la compresión de la región anterior de los lóbulos frontales y ensanchamiento del espacio interhemisférico a dicho nivel, tomando la apariencia de la silueta del volcán japonés.

 

 

 

 

 

 

 

 

Tetraplejia cervical media.

Complicación infrecuente pero muy grave. Se ha relacionado con la hiperflexión del raquis cervical.

 Macroglosia.

Por edema en la base de la lengua, puede producir obstrucción de la vía aérea superior, hipoxemia e hipercapnia.

Naúseas y vómitos postoperatorios, el dolor postoperatorio, la fístula de LCR, las complicaciones infecciosas, el mutismo cerebeloso o la lesión de pares craneales son otras complicaciones descritas.

Os aconsejamos la lectura de esta magnífica guía.

 

 

Podcast 30: Guía de Práctica Clínica sobre Vías Centrales

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Esperamos os guste.[/fusion_text][separator style_type=»none» top_margin=»» bottom_margin=»» sep_color=»» border_size=»» icon=»» icon_circle=»» icon_circle_color=»» width=»» alignment=»» class=»» id=»»][fusion_text][/fusion_text][/two_third][fullwidth background_color=»» background_image=»» background_parallax=»none» enable_mobile=»no» parallax_speed=»0.3″ background_repeat=»no-repeat» background_position=»left top» video_url=»» video_aspect_ratio=»16:9″ video_webm=»» video_mp4=»» video_ogv=»» video_preview_image=»» overlay_color=»» overlay_opacity=»0.5″ video_mute=»yes» video_loop=»yes» fade=»no» border_size=»0px» border_color=»» border_style=»» padding_top=»20″ padding_bottom=»20″ padding_left=»» padding_right=»» hundred_percent=»no» equal_height_columns=»no» hide_on_mobile=»no» menu_anchor=»» class=»» id=»»][separator style_type=»none» top_margin=»» bottom_margin=»» sep_color=»» border_size=»» icon=»» icon_circle=»» icon_circle_color=»» width=»» alignment=»» class=»» id=»»][/fullwidth]

Ultrasound corner

Interesante editorial del Chest de Enero de 2013 acerca de la inauguración de una serie de casos en formato de video sobre la aplicación de la ecografía a los cuidados críticos.

Nos plantean imaginarnos el caso de una paciente joven que acude en insuficiencia respiratoria aguda y shock, requiriendo soporte ventilatorio. No se establece el diagnóstico ni con la exploración física ni con una radiografía de tórax, por lo que se solicita TAC torácico, ecocardiograma y ecodoppler en miembros inferiores. De manera empírica y hasta recibir los resultados, se inicia tratamiento con heparina, inotrópicos, vasopresores y antibióticos.

Nos proponen una alternativa. EXAMEN ECOGRÁFICO, que revela consolidación alveolar del lóbulo inferior izquierdo con pequeño derrame pleural asociado, patrón hiperdinámico del ventrículo izquierdo con normalidad del ventrículo derecho, y estudio negativo de los miembros inferiores. Esta rápida exploración conlleva un diagnóstico.

Diagnóstico: Neumonía con shock séptico.

Además, no hay evidencia de embolismo pulmonar, cardiomiopatía o edema pulmonar cardiogénico, siendo seguro el tratamiento con volumen. El examen ecográfico se realiza en menos de 10 minutos, y nos ahorramos las radiaciones del TAC, la heparina y los inotrópicos.

Con esta “invitación” nos tientan a seguir este llamado rincón del ultrasonido, próximamente con casos reales, correlacionando el estudio ecográfico con las imágenes radiológicas.

 

Lectura recomendada

Koenig SJ. Ultrasound CornerUltrasound CornerAnnouncing a New Video-Based Ultrasound Series. CHEST Journal. 2013.

Practice Advisory for Preanesthesia Evaluation

En Marzo de 2012 se publicó un artículo en Anesthesiology que suponía una revisión de un conjunto de consejos prácticos sobre la evaluación preoperatoria de pacientes y que se fechaba en 2002.

 

Se entiende como Practice Advisory a aquella recopilación de recomendaciones de las que no constan evidencias suficientes sobre las que basar una guía de práctica clínica pero hay consenso científico como para que sean seguidas y tenidas en cuenta.

 

 

 

La consulta de preanestesia debe basarse en tres pilares:

-Evaluación del historial médico.
-Entrevista clínica con el paciente.
-Evaluación física.

Vamos a ver qué se recomienda por parte de la ASA sobre estas cuestiones.

Sobre la evaluación del paciente, la mayoría de expertos y miembros de la sociedad coinciden en que debe realizarse en los días previos a la intervención quirúrgica, y sólo para los cuadros de urgencia o procedimientos de poca gravedad se podría realizar en ese mismo día.

[tabs slidertype=»top tabs»] [tabcontainer] [tabtext]Historia Clínica[/tabtext] [tabtext]Evaluación Física[/tabtext] [tabtext]Pruebas Complementarias[/tabtext] [/tabcontainer] [tabcontent] [tab]Debe incluir una descripción de los diagnósticos actuales, los tratamientos que recibe el paciente (incluyendo terapias alternativas) y una determinación de las condiciones físicas del paciente. [/tab] [tab]Como mínimo debería contemplar una evaluación de la vía aérea, una auscultación respiratoria y una evaluación cardiovascular. [/tab] [tab]Para la ASA no es un pilar en sí mismo y no es una pieza indispensable de la evaluación preoperatoria reservándose según los casos la pertinencia o no de su indicación. [/tab] [/tabcontent] [/tabs]

ECG: sólo en el 0,46-2.6% de los casos los hallazgos encontrados en el ECG condujeron a una cancelación o cambios en el manejo anestésico de los pacientes. La ASA no realiza ninguna recomendación al respecto de su solicitud en pacientes asintomáticos, no estableciendo un mínimo de edad a partir de la cual solicitarlo; es más, se concluye que la edad no debe ser un factor en su solicitud.
Otras evaluaciones cardiacas (prueba de esfuerzo,ecocardiografía…etc): sólo en el 0.8% de los casos en aquellos pacientes a los que se realizaron pruebas cardiacas de este tipo se obtuvieron resultados que condujeran a la modificación de la conducta anestésica. Sin embargo, se evidenció una disminución de la mortalidad perioperatoria en aquellos pacientes a los que se les realizaron dichas pruebas con respecto a los que no. Se debe evaluar el riesgo/beneficio a la hora de solicitarlas y se hará dependiendo de la existencia de factores de riesgo cardiovascular y del tipo de cirugía.
Radiografía de Tórax: la tasa de anomalías puede llegar hasta el 60% y las de modificaciones y/o cancelaciones alcanza hasta el 20%. Debe considerarse en caso de tabaquismo, infección respiratoria reciente, EPOC agudizado o enfermedad cardiaca inestable. Por otro lado, la edad, la infección respiratoria resuelta, el EPOC estable o la enfermedad cardiaca estable no deben ser criterios inequívocos de solicitud.
Otras evaluaciones respiratorias (pruebas funcionales respiratorias): no conducen a modificaciones en el manejo anestésico independientemente de que se realicen en sujetos indicados o no. Debe valorarse en casos de asma o EPOC sintomático y escoliosis con patrón restrictivo.
Determinación de Hemoglobina y Hematocrito: en sujetos indicados puede estar alterada hasta en el 54% de los pacientes sin que ello conlleve cambios en el manejo anestésico. En sujetos asintomáticos puede conducir a una suspensión de la intervención hasta en el 20% de los casos. No está indicada su solicitud rutinaria. Indicada en función de la invasividad de la cirugía, historia de diátesis hemorrágica, enfermedad hepática, anemia o senilidad extrema.
Determinación de recuento y fórmula leucocitaria: puede conducir a una modificación de la conducta anestésica hasta en el 14% de los casos en sujetos indicados y 2.9% en asintomáticos.
Estudio de Coagulación: puede verse alterado hasta en el 21% de los pacientes pero sólo hasta en el 4% modificará la conducta anestésica. En casos de enfermedad hepática, disfunción renal y dependiendo de la cirugía. No hay datos suficiente para hacer comentarios sobre su solicitud rutinaria antes de anestesia regional.
Bioquímica: aunque los cambios en las cifras de potasio pueden verse alterados en gran porcentaje de los individuos seleccionados o en los que está indicada su determinación, no hay evidencias de que eso conlleve cambios en el manejo anestésico. Indicada en casos similares a los anteriores.
Análisis de Orina: con frecuencia alterado hasta en el 42% de los pacientes asintomáticos y seleccionados con cambios en el manejo anestésico hasta en el 75% de ellos. Indicada en determinados procesos quirúrgicos como implantación de prótesis, procedimientos urológicos o cuando haya síntomas.
Test de Embarazo: positivo en el 0.3-1.3% de las mujeres conduciendo a cancelaciones o modificaciones del manejo anestésico en el 100% de los casos. Indicada en pacientes en edad fértil y en las que pueda alterarse la conducta anestésica.

 

Podemos concluir que seguramente en nuestra práctica diaria contamos con más pruebas de las que realmente necesitamos para establecer un conducta anestésica segura y que en muchas ocasiones no modifican nuestra actitud terapéutica como ya se ha insistido en otras muchas ocasiones, pero hay que tener en cuenta que desde la misma ASA no se han encontrado evidencias suficientes para realizar una guía clínica, luego a priori,cualquier enfoque preoperatorio puede ser correcto. Por último, recordar que el artículo no realiza ninguna clase de recomendación o evaluación legal sobre la evaluación preanestésica.

Lectura Recomendada:

 

Practice advisory for preanesthesia evaluation: an updated report by the American Society of Anesthesiologists Task Force on Preanesthesia Evaluation.

Committee on Standards and Practice Parameters. Apfelbaum JL, Connis RT, Nickinovich DG. American Society of Anesthesiologists Task Force on Preanesthesia Evaluation. Pasternak L, Arens JF, Caplan RA, Connis RT, Fleisher LA, Flowerdew R, Gold BS, Mayhew JF, Nickinovich DG, ice LJ, Roizen MF, Twersky RS.

Anesthesiology. 2012 Mar;116(3):522-38.