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EL POR QUÉ DEL AYUNO PREOPERATORIO

 

Laringoscopio, usado en el proceso de intubación.
Laringoscopio, usado en el proceso de intubación.

 

 

Una dogma universalmente aceptado en el mundo quirúrgico es el ayuno preoperatorio. Consiste como su nombre indica, en guardar unas determinadas horas de reposo digestivo, previas a la intervención o a la administración de la anestesia…pero esto, que parece no discutirse, y que hasta el menos leído de los pacientes ya sabe, tiene un por qué…vamos  a desvelarlo.

Querido lector, si eres asiduo de esta página web (cosa que honradamente dudo), ya conocerás de la relación existente entre los vómitos y la anestesia (un post con mucho éxito  , feo está que lo diga yo..). El tema del ayuno, guarda mucha relación con dicho reportaje. Uno de los pasos necesarios para llevar al paciente hasta el estado de anestesia, es la inconsciencia.Durante el periodo de inconsciencia, ya sea artificialmente provocada ( como en la anestesia) o no, se pierde el reflejo protector de la vía aérea que persiste durante el vómito consciente…, quiero decir que se pierde el reflejo de la tos que impide que al vomitar penetre contenido gástrico en la vía aérea (cosa sin duda…no muy saludable). Esto normalmente se evita colocando un tubo en la traquea, durante ese periodo, que permite al mismo tiempo, llevar oxígeno a los pulmones y evitar que penetre nada en la vía aérea, que no sean los gases que insufla el respirador. 

-Ahh ya me voy enterando…pero…tan frecuente es eso del vómito?.

El proceso de la digestión es un proceso lento, el vaciado gástrico depende de muchos factores, entre los más importantes están el estrés, la cantidad de alimentos ingeridos y la calidad de los mismos (las grasas tardan más, las proteinas también y los hidratos de carbono y los líquidos claros, menos). Se estima que para minimizar el riesgo de broncoaspiración (del contenido gástrico), hacen falta al menos 6 horas de ayuno para alimentos sólidos o lácteos, y 2 horas para el agua y líquidos claros (zumos). Aún así a los pacientes a los que se les interviene de forma electiva (no urgente) se les recomienda que no tomen nada desde la noche de antes (excepto alguna pastilla puntual que puede ser tragada con un sorbo mínimo de agua). En los pacientes en los que no queda más remedio que operar de urgencia, aún cuando no están en ayunas, se toman medidas encaminadas a disminuir el riesgo, como antiácidos, antieméticos e inducción de secuencia rápida ( intubación rápida).

El proceso del vómito es un proceso consciente, por tanto como aquí el paciente está inconsciente no es apropiado hablar de vómito sino de regurgitación. Ese acto está provocado fundamentalmente porque en los estómagos llenos al perder la consciencia se produce una relajación de los esfínteres que impiden el ascenso de lo ingerido hacia la boca. Además en muchas ocasiones, la digestión está interrumpida por el propio proceso quirúrgico (apendicitis,obstrucciones intestinales…), por lo que hay que disminuir al máximo esos segundos críticos que pasan entre que el paciente se duerme y se asegura la vía aérea.

-Ahmmm, y si eso me pasara…es malo?

-Pues si! Se desarrollaría el conocido como Síndrome de Mendelson. Se trata de una neumonía que puede llegar a ser muy grave, incluso mortal, y cuya gravedad depende del tipo de contenido aspirado y su cantidad. Aunque se pone tratamiento antibiótico y se usan otros fármacos para evitar un daño importante, el asunto puede ser muy preocupante.

Bueno para los que os asustéis fácilmente, os diré que yo conozco a uno que le pasó y ahora mismo está escribiendo un artículo sobre ello…

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